ELISABETH Turgeon y la conformidad con la voluntad de DIOS
2012-12-17

elisabeth_turgeonb1.jpg"Toda mi ambición es de conocer a JESÚS" escribía Elisabeth Turgeon a sus Hermanas, en enero de 1880. Conocer a JESÚS, ponerse a su escucha, para Elisabeth, era aprender con Él a conformarse a la voluntad del SEÑOR, Él que había dicho a sus discípulos: "Mi alimento es cumplir con la voluntad de ÉL que me ha enviado." (Juan 4, 34) Al igual que JESÚS, era vital para Elisabeth el cumplir con la voluntad de DIOS.

Cuando por la tercera vez, Monseñor Langevin invita a Elisabeth Turgeon a Rimouski para dedicarse a la educación de los/las jóvenes de su diócesis, ella ve la voluntad de DIOS, expresada en las peticiones reíteradas del primer obispo de dicha diócesis de Rimouski.
Es todavía para cumplir con la voluntad divina que ella acompaña hasta la lejana Gaspesia a 4 de sus Hermanas para la enseñanza a los/las jóvenes de Saint-Godefroi y de Port-Daniel, aunque su médico le haya desaconsejado este viaje muy arriesgado, tomando en cuenta su salud quebrantada.

(...) En la cruz, JESÚS dijo: "Padre, Padre, ¿por qué me has abandonado? ¡Si es posible, qué se aleje esta copa! No obstante, no como quiero sino como Tú lo quieres." (Mateo 26, 42)
Elisabeth dirá: "Queridas Hermanas mías, ya viene la hora, el SEÑOR me llama hacia Él, estoy sumisa a sus órdenes, no obstante rehuzaré vivir si tal es su voluntad." (Crónica, 23 de marzo, de 1881)

Conformarse con la voluntad de DIOS, tal era la trama cotidiana de la vida de Elisabeth Turgeon para ella misma y para la buena marcha de su Instituto.

Rita Gallant, R.S.R.



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